Hoy te he vuelto a ver, hoy tu rojo tinte me ha vuelto a socorrer.
He de serte sincero, esperaba no volver a cruzar camino contigo, creía que te había superado, pensé que tu calidez olvidado ese día que al amor dejé encerrado. Y has vuelto a mostrarme un escape que ya había abandonado.
Hoy te veo y te reconozco amenazante, intimidante y desafiante. Regresas y me abres los brazos esperando que en ti me refugie nuevamente, en tus ojos veo al niño que te abandonó, quizá veas en mí el mismo temor que antes, las mismas ganas de correr y escapar, quizá te de des cuenta que aún no he aprendido, que no he crecido. Pero hay algo que no ves y es que, si bien es cierto que aún tengo miedo, hoy no voy a correr ni tengo ganas de escapar, te agradezco que hayas vuelto a saludar, que con sangre mis heridas hayas vuelto a lavar. Pero dolor, querido amigo, en mi vida hoy ya no puedes entrar.
Comentarios
Publicar un comentario