Y es que así era yo, mientras por otro lado esa eres tú, no somos y seguramente nunca seremos compatibles ni mucho menos nos complementamos, esa era principalmente las cosas por las que lo nuestro nunca fue lo que debería haber sido, porque debería haber sido perfecto y sin problemas, sin que desconfíes de mí como confesaste haberlo hecho, sin que me haya sentido obligado, comprometido y forzado a hacer cosas con las que no me sentía a gusto. Porque fueron precisamente las que me hicieron caer una y otra vez en un lento y tedioso proceso de mejorar y potenciar una y otra vez está pesada relación donde nada era lo que debería haber sido.
Sí, cometí errores gigantes por mi cuenta mientras por otro lado cometía errores aún más grandes por la presión, y es que acepto que no sé lidiar con una presión donde no soy el único afectado, fueron precisamente esos errores los que me dieron la mayor cantidad de enseñanzas para asimilar y mejorar en mi, como también fueron, y son aún, tus errores los que me enseñan a trabajar la paciencia y me ayudan a aceptar las diferencias por grandes que sean, lo cual no quita que siempre vaya a buscar una explicación porque son complementarios. Es por eso que te agradezco porque gracias a esta relación completamente imperfecta soy cada vez mejor.
Es cierto, lo nuestro nunca fue lo que debería haber sido, es justamente por eso que fue PERFECTO.

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